Colegiada Nº 00712
¿Te sientes muy estresado por el trabajo o los estudios, las obligaciones familiares, tus relaciones de pareja y/o sociales… y está afectando a tu salud?
Podemos ayudarte a afrontar mejor tus preocupaciones y problemas
La vida está llena de situaciones que nos producen bienestar, tranquilidad, alegría… y otras que nos producen tensión, nervios, inquietud.
La sociedad en la que vivimos puede ser una fuente de estrés. Se dan cambios frecuentes y rápidos en el trabajo, en la familia… los valores sociales destacan la lucha por el éxito y poseer cosas. Nuestras vidas incluyen plazos, prisas y múltiples obligaciones. Además, la vida hoy suele ser más sedentaria y solitaria y favorece poco la descarga de tensiones y el apoyo.
La respuesta de estrés consiste en un importante aumento de la activación fisiológica y cognitiva, lo que favorece una mejora en la percepción de la situación y sus demandas, un procesamiento más rápido y potente de la información disponible, una búsqueda de soluciones más eficaz y una mejor selección de las conductas adecuadas para hacer frente a las demandas de la situación, a la vez que prepara al organismo para actuar de forma más rápida y vigorosa ante las posibles exigencias de la misma. La sobreactivación a estos tres niveles, fisiológico, cognitivo y conductual, es eficaz hasta un cierto límite, superado el cual tienen un efecto desorganizador del comportamiento.
La respuesta de estrés no es en sí misma “nociva”; por el contrario, se trata de una intensa reacción adaptativa que pone a disposición del organismo una importante cantidad de recursos excepcionales. Es más, las mejores realizaciones se consiguen en esas condiciones en las que, en general, el organismo con mayores recursos (o activación) realiza mejor, de manera más rápida y precisa, y de forma más duradera, las conductas necesarias. Pero, si la respuesta de estrés es excesivamente frecuente, intensa o duradera, puede tener consecuencias negativas. El organismo no puede mantener un ritmo constante de activación por encima de sus posibilidades mucho tiempo, y si se mantiene más allá del límite se producirán serios deterioros en la salud física y/o mental.
El estrés puede facilitar o ser el responsable directo de una gran cantidad de trastornos psicológicos y fisiológicos